Me apasiona enseñar a los niños a convertirse en lectores, a sentirse cómodos con un libro, no impresionados. Los libros no deberían asombrar, deberían ser divertidos, apasionantes y maravillosos; y aprender a ser lector significa una enorme ventaja. Se puede atacar la avaricia o el egoísmo haciendo que parezcan ridículos. El mayor atributo de un ser humano es la bondad, y todas las demás cualidades, son secundarias ante ella. Sólo escribo acerca de lo que es divertido o excitante. Los niños saben que estoy de su parte. Observa con ojos brillantes al mundo que te rodea porque los secretos más grandes están siempre escondidos en los sitios más insospechados. Aquellos que no creen en la magia nunca la encontrarán.

Seguramente es una de las obras más conocidas. En este libro se narra la aventura vivida por Charlie Bucket y otros niños, en su visita a la delirante fábrica de chocolate del Sr. Wonka, un personaje tan peculiar como su propia factoría en la que trabaja toda una tribu de pigmeos africanos. Allí se elaboran las más exquisitas golosinas que puedan imaginarse (caramelos eternos que jamás se desgastan, chicles que nunca pierden el sabor... todo ello producto de una tecnología altamente desarrollada).